• Nathalia Paolini

Cinco preguntas clave para mantener la motivación


Laura trabaja en algo que le gusta mucho, ha ido ganando progresivamente habilidades y se ha atrevido a experimentar con nuevas ideas, normalmente recibe un feedback positivo y se está convirtiendo poco a poco en una profesional muy buena en su área.


Sin embargo, Laura muchas veces se pregunta para qué está haciendo todo ésto, cuánto tiempo le llevará posicionarse laboralmente y ganar estabilidad y reconocimiento. La mayoría de las veces se compara con otros profesionales de su área y se dice a sí misma que le falta mucho para llegar ahí, que para cuando llegue se va a sentir mayor, que todavía tiene que aprender muchísimo. Pero lo que más fastidia a Laura es que ella misma no se cree que podrá hacerlo, o al menos no lo cree todo el tiempo.


Laura se pasea por la motivación como en una montaña rusa, un día está a tope, otro día abajo, otro día se marea de tantas vueltas que da y muchas otras se siente de cabeza.





Mantener la motivación todo el rato puede resultar complicado, de echo es normal estar algunos días menos motivada que otros y es saludable también permitir ésta sensación, lo que no ayuda es instalarse en la derrota.


Por otro lado la motivación no es una cosa que cae del cielo según nuestra voluntad, sino que hay que trabajarla a diario, especialmente esos días que no conseguimos mantenernos de buen ánimo.


Por eso, he redactado cinco preguntas que pueden ayudarte a mantener la motivación, las respuestas son la ruta a seguir y cuando no te satisfacen, quizá tengas que cambiar de ruta.


Aquí vamos:


1. ¿ Qué es lo que más disfrutas hacer?

Piensa en eso que harías siempre, que no te importaría pasar horas haciéndolo. Puede ser más de una actividad.


2. ¿Qué estás haciendo ahora?


Es decir, si estás desarrollando una actividad que te gusta o si estás en el polo opuesto. Para la mayoría de las personas es importante sentirnos a gusto con lo que hacemos, de lo contrario sufriremos al entregar nuestro precioso tiempo al hacer algo que aborrecemos o que no nos agrada en absoluto.


3. ¿Para qué haces lo que haces?


Qué es lo que te mueve a realizar ésta actividad: tener dinero, tener reconocimiento de los demás, satisfacción personal, etc. No es que una sea mejor que otra, sino que has de tener claro para qué lo haces.


4. ¿Qué habilidades posees y cuáles necesitas mejorar?


Siempre que aprendemos algo nuevo sobre eso que amamos hacer, sentimos que estamos haciendo un descubrimiento increíble. También reconocer las habilidades que ya posees te dará confianza.


5. ¿ Cuáles son tus objetivos a corto mediano y largo plazo?


Pensar muy bien en ellos y tenerlos presentes es muy importante para visualizar nuestra intención y que no se diluya ante los obstáculos. Por ejemplo puedes escribir objetivos de los más lejanos a los más cercanos, planteas el escenario ideal por ejemplo en 5 años (o cuatro o tres) , en un año, en seis meses, en tres meses, en un mes, en 15 días, en una semana, mañana. Es un ejercicio que plantea Julia Cameron en El Camino del Artista y sí, puede que te de una pereza enorme, la pereza es el miedo que te da a poner objetivos que luego no llegues a cumplir. No importa, juega, sueña, siente la libertar de hacerlo, no es que vas a escribirlo con sangre.


Si resulta que te encuentras con que no estás haciendo nada de lo que te gusta, que odias tu trabajo pero que lo necesitas para no morir de hambre, calma, no pasa nada. Podemos encontrar soluciones e ir modificando la ruta con suavidad, pasito a pasito, hasta que puedas verte a ti misma/o en una situación mucho más amable y progresar hasta encontrar el equilibrio. Sólo necesitas la intención y la disposición a hacerlo.


Después de todo, si tu vida no te causa disfrute ¿cómo puede ser creativa?




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