• Nathalia Paolini

La personalidad creativa

Actualizado: jun 16


Todas las personas tenemos la posibilidad de ampliar nuestro rango emocional y tener conciencia de nuestras polaridades, es decir, de aquellos aspectos de nuestra personalidad que se contradicen y muestran un aspecto diferente de nosotros mismos.


Lo que sucede es que mientras crecemos se nos "educa" para desarrollar ciertas cualidades mientras que otras son mantenidas en la sombra. Esto puede resultar de un aprendizaje social, familiar o educativo que instaura en nosotros un sistema de creencias que nos impide experimentar con esa " otra parte"


En el caso de personalidades creativas, esas cualidades son mucho más evidentes, con lo cual su rasgo característico es la complejidad. Una personalidad creativa es compleja puesto que es capaz de expresar sus polaridades, mientras que la media de personas suele reprimirlas.


Entonces para explorar en la propia creatividad hay que tener curiosidad y lanzarse a conocer ese "otro yo" y expandir nuestro abanico emocional y psicológico sin juzgar a "ese" que hay del otro lado.


Muchas son las analogías que personas creativas han hecho de ese mundo, ahora mismo se me ocurren la clásica "Alicia en el País de las Maravillas " una genial exploración al inconsciente y la canción de Joaquín Sabina "Corre dijo la tortuga" que nos cuenta de ese que está al otro lado del espejo





¿Cuántas veces has querido hacer o decir algo pero te aguantas porque "tú no eres así" ? ¿Cuántas veces te has atrevido a expresarte de una manera determinada para después decir "no sé que me pasó" o "perdí los papeles "?


Pues ese otro que sale o que desea constantemente salir aunque no lo dejes también eres tú. Conocerle y darle la oportunidad de expresarse ayudará a que el juicio hacia ti mismo sea cada vez menos férreo y tendrás más libertad para crear.


No existe una sola manera de ser creativo y no todo el trabajo creativo parte de un solo lugar, por eso es importante reconocer quiénes somos y de dónde puede partir una acción determinada que nos lleve a un resultado creativo.


Se puede llegar a creer que una personalidad creativa es todo el tiempo alegre, activa, vivaz, lúdica, imaginativa, extravertida, orgullosa, rebeldes y con gran afición al placer. Sin embargo se necesita también el "lado B" y por eso también se encuentran que son calmadas, introvertidas, ingenuas, humildes, disciplinadas, realistas y conscientes del dolor, todos en la misma persona, puesto que las polaridades juegan y mantienen un equilibrio saludable y necesario para la creación.


Si extrapolamos ésta idea a la forma en que vivimos nuestras vidas, es igualmente valioso saber movernos entre nuestros opuestos sin reprimir alguna emoción por considerarla "negativa" puesto que constituye un límite y nos empobrece emocionalmente.


A veces esa limitación viene causada por el género, mejor dicho, de lo que nos han contado sobre lo que los hombres y las mujeres pueden o no hacer, cuando lo interesante es desvincular las emociones y acciones del género, abrir la perspectiva y la conciencia como ser humano.


Me gusta mucho el término "Androginia psicológica" que usa Csikszentmihalyi para definir a las personas que pueden expresar al mismo tiempo emociones y estados diferentes como por ejemplo agresividad o ternura, sumisión y dominación, etc. sin reparar el género.





Entonces en lugar de ocupar lugares asignados según nuestra biografía, podríamos empezar a reconocer e integrar nuestras polaridades y permitirnos crear una imagen propia, más cercana a lo que realmente somos y así empezar a vivir de una manera más genuina y creativa.


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