• Nathalia Paolini

Tapón de ideas

Actualizado: jul 19

¡Tengo tantas cosas que hacer que no sé por dónde empezar!


Fue lo primero que Ana dijo al entrar a la oficina después de la cuarentena. Tanto trabajo atrasado, tantos mails que contestar, clientes que llamar, problemas que solucionar y todo para ¡YA!


También lo dijo Arturo cuando le encargaron pintar ese cuadro y lo pensó Pablo cuando llegó a su nueva casa con toda la vida en cajas después de su separación.

Y yo también lo he pensado en algún momento y no me digas que tú no.


Es común sentir agobio ante la avalancha de cosas que tenemos que gestionar, ya sean de trabajo, ideas creativas o estados emocionales. Pero antes de ocuparse de cualquiera de ellas lo primero que hay que hacer es borrar de la lista la autoexigencia.


Porque no sólo se trata de hacer las cosas sino de cómo las hacemos y muchas veces la idea de hacerlo mal de instala en nuestra inseguridad y nos paraliza. Es un veneno para la creatividad porque nos impide encontrar soluciones.


Partiendo entonces del hecho que hay que resolver una circunstancia más o menos complicada en un tiempo establecido, lo ideal sería hacer un esquema de lo que necesitamos para ello. Ordenar la tareas en orden prioritario descendente y marcar un plazo objetivo, coherente y equilibrado entre la necesidad de cumplirlo y el tiempo que necesitas para hacerlo.


Me explico: puede que tu jefe quiera que hagas en el día 20 cosas, pero sólo puedes llegar a 10. Haciendo ésas 10 cosas podrás asegurar que será un buen trabajo y que respetarás tus momentos de descanso, de lo contrario será más difícil para ti porque además de cansada, estarás dudando de la calidad de tu trabajo.


Obviamente esto es algo que también deben entender los/las jefes... ¿escucho unas risitas burlonas de fondo? puede que sí, pero espero que no se estén burlando de ti.


Si nos vamos a la gestión de procesos emocionales, la verdad no es muy diferente. Quizá no tienes un jefe o una jefa que te exija un plazo de entrega. Pero quizá tienes personas a tu alrededor que te animan insistentemente a "estar bien" sin entender que cada uno de nosotros tiene un tiempo distinto para superar duelos de cualquier tipo o esos momentos en los que la vida parece costar un poco más.


Si éste es el caso, lo mejor es sincerarte, primero contigo misma y luego con esas personas "te agradezco que me ayudes, pero necesito pasar por esto" "gracias por tu compañía, en éste momento lo que necesito es simplemente que me escuches" son límites amables para contigo y para con la otra persona. Y si no hay respeto por tus tiempos, quizá no es la persona que necesitas en ése momento.


Existen muchos métodos muy buenos para maximizar el tiempo, pero como en realidad no somos máquinas de producir a veces éstos métodos pueden jugar en contra y ponernos en una situación más embarazosa.





Yo he optado por crear mi propia estrategia de manera que pueda cumplir con mis objetivos. Es cierto que también he entrado en bucles de hiperproductividad y la autoexigencia me ha mandado al banquillo, pero no por parálisis sino por exceso (dice el dicho que cada uno se mata como puede)


Sin embargo cada vez comprendo más y mejor que nuestra sabiduría interna es la que tiene la respuesta y la capacidad para lograr ese equilibrio que tanto buscamos, solo hace falta dejar de poner el ojo fuera y ponerlo dentro:


¿Qué necesito?

¿Qué deseo?

¿Qué debo hacer para conseguirlo sin morir en el intento?


Te voy a dejar una idea: aunque planifiques tu agenda el día anterior, tómate un momento por la mañana para echarle un vistazo y responder si ésto que te has planteado hacer:


-¿Es importante?

(mucho/poco/nada)

-¿Tengo ganas de hacerlo?

(mucho/poco/nada)

-¿Podría reagendarlo para otro momento?

(si/no/ no depende de mí)

-¿Cuánto tiempo necesita de verdad?

(ojito con los ladrones del tiempo)

-¿Qué pasaría si no cumplo con TODO lo que me he marcado?

(nada, tendré que hacerlo luego/ moriré lentamente)

-¿ Cuántos momentos de descanso tengo?

(comer bien, estirar la piernas, desconectar)

- ¿A qué hora acabaré?

( antes de las 18h, hasta donde llegue estará bien)



Un segundo vistazo a la agenda te hará darte cuenta si podrás cumplir con todo y a la vez sentirte bien contigo, tu trabajo o tu proceso emocional ;)


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